El derribo se refiere a la acción de echar abajo una estructura, mientras que la demolición implica la destrucción de los materiales resultantes del derribo, generalmente para su posterior gestión y tratamiento.

En el contexto de la construcción, derribo y demolición son términos relacionados pero distintos. El derribo se refiere a la acción de echar abajo una estructura, mientras que la demolición implica la destrucción de los materiales resultantes del derribo, generalmente para su posterior gestión y tratamiento.

Es la fase posterior al derribo y se enfoca en la fragmentación, reducción y gestión de los materiales resultantes del derribo.
Requiere la gestión de residuos, transporte y clasificación de los materiales.
Puede incluir el reciclaje de materiales aprovechables.


Definición del Servicio

Los derribos y demoliciones son procesos constructivos controlados que tienen como objetivo la destrucción total o parcial de edificaciones, estructuras o elementos constructivos, ya sea por obsolescencia, cambio de uso del terreno, riesgo estructural o renovación urbana.

Estas actividades deben ejecutarse cumpliendo estrictamente las normativas de seguridad, gestión de residuos y protección ambiental.

Fases del Proceso de Demolición

  • Separación de residuos según su tipo: metales, plásticos, madera, electrónicos, residuos peligrosos.
  • Cumplimiento con la normativa ambiental local (Ley de Residuos, RAEE, etc.).
  • Evaluación de materiales peligrosos (amianto, plomo, etc.).
  • Elaboración del Proyecto de demolición o Plan de Trabajo.
  • Solicitud de licencias y permisos ante organismos competentes.
  • Señalización de seguridad y cierre perimetral.
  • Desmontaje y retirada de elementos no estructurales (mobiliario, instalaciones, carpinterías, cubiertas ligeras).
  • Ejecución progresiva, desde elementos altos o no portantes hacia la base.
  • Control de vibraciones, polvo y ruidos.
  • Monitoreo constante del entorno para evitar daños a terceros.
  • Clasificación y segregación en origen.
  • Transporte a gestores autorizados conforme a la normativa ambiental.
  • Limpieza del terreno y retirada de escombros.
  • Nivelación del terreno si es requerido.
  • Informe técnico de cierre de obra.